Nuestra Inteligencia Artificial de cada día

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Hablar por teléfono con un robot, tomar un vehículo autónomo o hasta tener nuestro propio asistente virtual eran cosas que parecían ciencia ficción hace algunos años y hoy son realidad.

Cada vez interactuamos más con sistemas basados en inteligencia artificial, a pesar de que a veces no lo percibamos.

La premisa es bastante simple: si tenemos datos del pasado, podemos usarlos para predecir el futuro. Los beneficios para los negocios son muy claros. Automatizar procesos permite reducir errores y mejorar la eficiencia: las máquinas no se equivocan, no se enferman y trabajan a un ritmo constante. Al mismo tiempo, las máquinas no tienen la habilidad de generar empatía, ayudarnos a elegir la ropa que mejor nos queda o de ser creativas. Si bien no podemos inyectarle inteligencia artificial a todo, las aplicaciones que se le dan a estas tecnologías son tan variadas como uno pueda imaginarse.

Una de las áreas de mayor adopción es la de visión por computadora, que trata de entender de forma automática una imagen o video, y aquí también su uso es variado. Un ejemplo, muchas tiendas de retail utilizan visión por computadora para determinar la edad y el sexo de sus compradores cuando ingresan a la tienda, aprovechando sus cámaras de vigilancia. Muchos sitios de internet usan visión por computadora para filtrar de forma inmediata contenido inapropiado que los usuarios suben.

Los ejemplos no están limitados sólo a los grandes. Por ejemplo, productores agrícolas utilizan aplicaciones que toman fotografías de sus cultivos y logran identificar si los mismos están listos para ser cosechados o no. Estas imágenes pueden ser tanto fotografías cercanas como hasta imágenes de satélite. Algunos sistemas logran un nivel de precisión comparable al de un experto, o en otras palabras, se equivocan una cantidad similar de veces.

Uno de los problemas más difíciles de resolver con inteligencia artificial es la interpretación del lenguaje humano.

Aunque aun así, en los últimos años se ha visto un crecimiento importante en este campo. Es cada vez más usual intercambiar mensajes de texto con un chatbotantes que con una persona si tengo un problema técnico, alguna duda o reclamo. Está claro, los sistemas basados en chatbots pueden atender a muchos más clientes en simultáneo que los representantes de servicio al cliente, pero dan un servicio menos flexible o personalizado. Esto cae dentro de lo que se conoce como procesamiento de lenguaje natural.

Algunas compañías lo están llevando al siguiente nivel: automatizar las conversaciones telefónicas con agentes inteligentes. Estos agentes tienen la habilidad de interpretar la voz humana, responder nuestras consultas y finalmente generar una respuesta. En esencia se trata de una aplicación de inteligencia artificial que se encarga de traducir de voz (discurso) a texto, y luego otra aplicación se encarga de interpretar ese texto. Generalmente, una tercera aplicación se encarga de sintetizar o robotizar la respuesta. De esta manera, la inteligencia artificial responde las consultas simples, mientras que los agentes humanos atienden los casos más complejos o especiales. Esto es una muestra de cómo en el mundo real, las tecnologías pueden combinarse entre sí para resolver problemas complejos como es interactuar con personas.

No todos los problemas apuntan únicamente a imágenes o conversaciones. Existen otros escenarios, tal vez más tradicionales, en donde pueden aplicarse estas técnicas. Algunas compañías utilizan inteligencia artificial para predecir, según el comportamiento de un cliente, si éste está a punto de pasarse a mi competencia (y tomarlo a tiempo, ¿o creías que esa oferta que recibiste era casualidad?). Otros problemas complejos, como por ejemplo, recomendarle un producto a un cliente según compras anteriores, también se resuelven actualmente con inteligencia artificial, conocidos como recomendadores.

El crecimiento exponencial de los datos disponibles, la habilidad de procesarlos y el avance en las tecnologías han permitido que la inteligencia artificial tenga un papel cada vez más protagónico en los negocios. Hoy en día ya todos conocemos las ventajas que trae la digitalización en los negocios, desde el más pequeño microemprendimiento hasta la más grande de las corporaciones. “Toda compañía es una compañía de software”, y en esta línea, cada vez más empresas obtendrán beneficios a partir de la inteligencia artificial.

Mi predicción es que en el futuro, toda compañía será una compañía de inteligencia artificial.

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